jueves, 25 de junio de 2015

ESTE BLOG: UN ESPACIO PARA CREAR Y CRECER EN IGUALDAD.

Si llegas por primera vez a este blog, es importante que sepas lo que encontrarás  aquí.
Este blog, recoge el trabajo impulsado desde el área de igualdad del COLEGIO JOSÉ DE ESCANDÓN, desde el curso 2010-2011 y en él,  podrás  encontrar materiales muy interesantes para trabajar sobre ello,  sea en el ámbito que sea, en casa, en el colegio, etc. Basta con estar interesado/a en trabajar por  la igualdad de género y coeducación, y tener  una mente un tanto inquieta.

Recomendamos , para un mejor entendimiento del mismo, una lectura de las diferentes entradas en orden cronológico inverso,  de lo más antiguo a lo más reciente. 

A lo largo de las 80 entradas, puedes conocer como y por qué surge la figura de el/la representante de igualdad en los centros educativos de Cantabria,  y cuales fueron los primeros pasos que se dieron en nuestro centro. Quizás te ayude a entender que es esto de igualdad de género y coeducación, la lectura  de estas entradas sobre definiciones clave  y , quizás, te haga reflexionar sobre el tema la lectura de algunos de estos artículos,  o éstos sobre temas específicos de Juegos y juguetes , y éstos sobre Mujer y Deporte

Si ya estás plenamente convencido/a de que algo quieres hacer, en el blog puedes encontrar diferentes recursos, ya sean libros, películas, cortos o spots. etc,  hay muchos, alguno seguro te servirá!  Mira aquí .

También te puedes ayudar  de  algunas guías que se han editado por diferentes entidades  , de ahí podrás extraer  muchas otras ideas y  adaptarlas a tus necesidades.

A modo de ejemplo, puedes  ver algunas de las actividades que se han desarrollado en el centro estos cursos atrás:


Nada más, insisto, espero que algo de lo que encuentres en este blog te ayude en tu día a día y contribuyas a  crear una sociedad más justa e igualitaria. Merece la pena invertir nuestro tiempo en ello!







viernes, 12 de junio de 2015

PUNTO Y SEGUIDO.

El curso llega a su fin, y con él, también finalizará mi colaboración con el centro como REPRESENTANTE DE IGUALDAD.

Aprovecharé la última entrada del blog de la semana próxima para explicar de forma sencilla  y organizada toda la información y recursos que podéis encontrar en el blog, para así, poder facilitaros la búsqueda de aquello que necesitéis de forma rápida y cómoda.

Y en esta de hoy,  me gustaría despedirme de todos vosotros y todas vosotras, y, por supuesto,  agradecer al equipo directivo que confió  y ha confiado en  mí, para desempeñar este trabajo  durante estos últimos años. GRACIAS POR ABRIRME LA PUERTA.

Espero que la labor DE  IMPULSAR MEDIDAS EDUCATIVAS  QUE FOMENTEN LA IGUALDAD EFECTIVA ENTRE HOMBRES Y MUJERES continúe en el centro, y esta labor recaiga en otra persona que lo impulse con ganas y con ilusión, pero que en ningún caso se olvide. Aunque también espero que todo lo realizado hasta ahora haya servido  para que, tanto profesorado como familias hayan tomado conciencia de la necesidad de continuar con las medidas que permitan seguir cambiando  poco a poco las cosas.

Creo que durante estos año he aprendido mucho, y todo lo que he aprendido he tratado de transmitirlo  tanto en las charlas que hemos tenido, en las actividades propuestas,  en los talleres o en las entradas del blog. A modo de resumen, quiero  destacar algunas cosas que me gustaría que tuviéramos siempre presentes:

  • Es importante visibilizar la labor de las mujeres en todos los ámbitos de la vida, en el lenguaje, etc.,   y  poner en valor  la importante contribución que han y hemos  hecho a lo largo de la historia, tanto en el ámbito público, como en el ámbito privado. LO QUE NO SE NOMBRA, NO EXISTE.
  • Es importante leer y conocer, para poder tener sentido crítico sobre el tema. Es importante   ver otros puntos de vista sobre lo que es  y lo que no es  igualdad de género o coeducación. ES IMPORTANTE  APRENDER A   EDUCAR AL MARGEN DE ESTEREOTIPOS, Y ROMPER CON MUCHAS COSAS DE NUESTRO PASADO, de manera que todas las personas tengan las mismas oportunidades y no asignar diferencias por el hecho de ser chicos o chicas. 

Ya lo he dicho en otras ocasiones, está claro que millones de años de historia no podemos cambiarlas de la noche a la mañana, claro que no, pero para empezar a cambiarlas, hay que empezar por reconocerlas, así que , me conformo con que estos años de trabajo, al menos nos hayan servido PARA PENSAR, REFLEXIONAR SOBRE EL TEMA  Y REMOVER CONCIENCIAS, al menos para mi sí. Con eso me conformo.

Hasta pronto.

domingo, 7 de junio de 2015

LA MÚSICA: HERRAMIENTA DE TRASMISIÓN CULTURAL.

Continuamos esta semana con una entrada de una persona invitada. En este caso es Laura Gutiérrez Santiso, Pedagoga y Antropóloga, Presidenta de la Asociación EducAcción quien ademas está vinculada al mundo de la música. Os dejo con ella.

La música es una construcción cultural y además, es un medio de comunicación y como tal, es capaz de expresar estados de ánimo, emociones, circunstancias, pensamientos, etc. Escuchar ciertos tipos de música también implica, en muchos casos, identificarnos con ciertos principios o valores, vestir de una determinada manera y compartir unos ideales o una determinada forma de ver y estar en la vida. 

La música es también creadora, portadora y transmisora de las construcciones de género, con una dimensión colectiva de gran incidencia social. Por ello, esta expresión artística puede actuar como potente motor de cambio pero también como una eficaz herramienta del poder para sustentar el pensamiento único o la ideología dominante[1]


Actualmente, dentro de la cultura occidental, en la era de la comunicación, la música nos acompaña en nuestro día a día: publicidad, teléfonos móviles, ordenadores, radio, televisión, etc. y como elemento tan presente en nuestra cotidianeidad y especialmente presente en el día a día de nuestros niños, niñas y adolescentes es necesario que reflexionemos sobre los valores, estereotipos e ideales que nos está transmitiendo.

Si empezamos por reflexionar brevemente sobre algunas canciones infantiles, podremos ver, en algunos casos, claros ejemplos de violencia cultural, algunas frases como las que se recogen a continuación podemos encontrarnos. “Don Pepito mató a su mujer, por haber sido muy mala y no querer obedecer. En el corralito la pudo esconder. La echó en un caldero y la puso a remover. Don Pepito hizo muy bien. Su próxima novia será buena mujer.”

En este otro ejemplo vemos, cómo se están transmitiendo estereotipos de género. “Arroz con leche, me quiero casar con una viudita de la capita, que sepa coser, que sepa bordar, que ponga la mesa en su santo lugar.”

Si ya pasamos a reflexionar sobre alguna canción dirigida a un público más mayor, como el reggaetón, encontramos frases como esta: "Agárrala, pégala, azótala"… y otras muchas.

En este tipo de letras se está dando un claro ejemplo de violencia cultural, donde la violencia y la humillación a la mujer es una constante. Johan Galtung define la violencia cultural, como una violencia, simbólica, que “se expresa desde infinidad de medios (simbolismos, religión, ideología, lenguaje, arte, ciencia, leyes, medios de comunicación, educación, etc.), y que cumple la función de legitimar la violencia directa y estructural, así como de inhibir o reprimir la respuesta de quienes la sufren, y ofrece justificaciones para que los seres humanos, a diferencia del resto de especies, se destruyan mutuamente y sean recompensados incluso por hacerlo.[2] ”

Cómo explicó Galtung en su triangulo de la violencia, la violencia directa está muy relacionada con la violencia cultural y/o con la violencia estructural, estas son menos visibles que la violencia directa, pero igual o más dañinas. Es sobre estos tipos de violencia sobre los que hay que trabajar para llegar a erradicar la violencia directa. 

Triángulo de Galtung.[3]


Cómo se puede ver, tanto en canciones infantiles, cómo en canciones dedicadas a un público más mayor se siguen transmitiendo unos valores que normalizan la violencia, se promueven unos roles sexuales que denigran a la mujer y   promueven un ideal de “mujer buena” que sepa hacer las labores del hogar, que haga lo que el hombre considera que tiene que hacer, etc.

¿Son estos los estereotipos y valores que queremos que les lleguen a nuestros hijos e hijas a través de la música? ¿Queremos que nuestros menores construyan su identidad de género sobre estos principios?


CONCLUSIONES:
  1.  Como madres, padres y docentes también intervenimos en la construcción de la identidad sexual de las y los menores, construida desde el modelo social y cultural que se les ofrece, dentro del cual también se incluye la música.[4]
  2.  La música es un elemento importante de control y consumo, y como tal, contribuye a construir la identidad de las personas, evidentemente no es el único factor que influye, pero es uno de ellos, y por tanto hay que prestar atención a los valores que se están transmitiendo.
  3. Las canciones, no por ser algo divertido, ameno, o “algo que se ha cantado toda la vida”, deja de ser un medio de transmisión cultural, y en algunos casos, cómo hemos visto, se pueden convertir en herramientas con las cuales estamos ejerciendo un tipo de violencia: violencia cultural. El entramado de valores en los que se basa este tipo de violencia se asume desde la infancia y nos prepara para la colaboración activa y/o pasiva con estructuras injustas e insolidarias.

Existen en la red diferentes materiales para trabajar los estereotipos de género y la violencia contra la mujer en la música, como por ejemplo: “150 canciones para trabajar la prevención de la violencia de género en el ámbito educativo” de la página web: www.educatolerancia.com


Casualmente, hablando sobre  el tema de esta entrada con una amiga durante esta semana pasada, me comentó que en la asociación en la que participa "Medrando en Lugo" había decidido adaptar algunas canciones de comba y me pasó varios ejemplos, os dejo aquí uno de ellos

Sangre cuajada de primera división,
la que toman los vampiros para hacer la digestión.
Mi casa es un castillo 
y mi cama un ataúd
Y mi plato preferido las tripas con pus.

Quizás pueda ser una buena actividad para realizar en clase, ¿ No te parece?


[1] Mercedes Zavala: MANUAL DE MÚSICA Y GÉNERO (MUSIC AND GENDER GUIDE)
[2] Galtung, Johan. (2003). Tras la violencia, 3R: reconstrucción, reconciliación, resolución. Afrontando los efectos visibles e invisibles de la guerra y la violencia. Gernika: Bakeaz/Gernika Gogoratuz.
[3] Fuente: Wikipedia, Triángulo de la violencia.
[4] Marta Fdez.-Carrión Quero. Música y género: estereotipos sexuales a través de la música.



viernes, 29 de mayo de 2015

TRABAJAR LA IGUALDAD DE GÉNERO PARA PREVENIR LA VIOLENCIA MACHISTA: UN CAMBIO DE MIRADA.


Hace tiempo que no tenemos a ninguna persona invitada en el blog, pero  hoy contamos con una entrada especial de María López González, asesoría de Atención a la Diversidad del  Centro de Profesorado de Cantabria, a quien le pedí hace tiempo su colaboración en el blog. Sé que es una entrada bastante extensa, pero merece la pena leerla  con detenimiento. Refuerza algunas de las cosas de las que  se han escrito en el blog.
Os dejo con ella

Cada año, sigue habiendo un número elevado de denuncias por malos tratos, de mujeres muertas a manos de hombres con las que mantienen o han mantenido algún tipo de relación, ya sea de índole sentimental o sexual, de mujeres que sufren en sus casas sin atreverse a denunciar… La cifra no disminuye, las cosas no mejoran. Nada es casualidad.
En todas las leyes, y como no podía ser de otra manera, también en las de carácter educativo, encontramos reflejada la igualdad entre hombres y mujeres como aspecto prioritario. No entraremos aquí a debatir si eso se traduce en acciones concretas, si éstas se planifican adecuadamente o si realmente se les otorga la importancia que se proclama. Tampoco toca hoy hablar acerca de la dotación de recursos (formativos, económicos, horarios…) de los que disponen los centros educativos para trabajar esta cuestión, no trataremos de evaluar si esos apoyos son los necesarios. No es ése el tema de esta pequeña reflexión. Simplemente, hablaremos acerca de la importancia de trabajar la Igualdad de Género. Algo tan simple y a la vez tan complejo. 
A menudo, comenzamos a ser conscientes de las relaciones poco igualitarias cuando los jóvenes llegan al instituto, entran en la adolescencia y se inician en sus primeras relaciones de pareja. A través de la profundización con ellos sobre este tema, a menudo descubrimos que sus pautas de relación continúan manteniendo preocupantes patrones de dominio-sumisión, agresiones, faltas de respeto, exceso de control, etc. Y al mismo tiempo, nos damos cuenta de que todo eso se produce sin que, en la mayoría de las ocasiones, las víctimas sean conscientes de que eso está ocurriendo, de que eso es violencia machista y de que es la antesala de ese maltrato que sí son capaces de identificar como tal, pero del que cuesta mucho más lograr escapar por los propios mecanismos por los que se produce.
No hay duda sobre este tema, como no la hay sobre el hecho de que, si pretendemos cambiar las cosas, debemos hacer algo diferente. Por ello, en los centros, gracias al trabajo de los Representantes de Igualdad, gracias a padres, profesores, alumnos y otros miembros de la comunidad, se están poniendo en marcha diversas iniciativas en los últimos años cuyo objetivo es ayudar a romper esas desigualdades que están en la base del problema. Y es entonces cuando en los colegios, en los institutos, comienza a utilizarse un lenguaje más igualitario, comienzan a analizarse los documentos del centro, a evaluarse las lecturas empleadas en clase, a cuestionarse los cuentos clásicos, el mito del amor romántico, la desigual distribución de tareas en el hogar…
Es cierto que todo esto ayuda, fundamentalmente porque inicia una sensibilización que lleva a ver la realidad con otros ojos, con perspectiva de género. Porque gracias a este trabajo percibimos antes las desigualdades y luchamos contra ellas con más fuerza y convencimiento. Sin embargo, cada año, sigue habiendo mujeres que sufren o incluso mueren por culpa de la violencia machista. Todo el trabajo realizado es positivo, pero estos datos nos indican que quizá haga falta un cambio de enfoque para lograr producir un punto de inflexión, un cambio real y un avance hacia una sociedad verdaderamente igualitaria que sea capaz de erradicar la violencia machista.
Nadie puede ser imparcial y nadie puede quedar al margen. No se trata de víctimas y agresores, sino que es una cuestión de todos, de toda la sociedad y de todas las ciudadanas y ciudadanos. Tampoco se trata de un tipo de violencia que comienza en la adolescencia con las primeras relaciones, sino que es una cuestión cultural que vamos transmitiendo desde el mismo momento de nacer, y que en la adolescencia, por las propias características evolutivas de la edad, comienza su manifestación del modo más evidente. No podemos excluir a los hombres del trabajo por la igualdad, porque son parte del problema. Y lo son, independientemente de si son hombres opresores o son hombres igualitarios. Del mismo modo que todas las mujeres forman parte de esta cuestión también, aunque sólo algunas de ellas sean víctimas de sólo algunos hombres. Todos estamos implicados. Nada cambiará si cerramos los ojos a esta realidad y no hacemos algo diferente como sociedad. Como sociedad que crea el problema.
Estudios recientes arrojan interesantes informaciones acerca de la influencia en la violencia machista del deseo que despiertan los “chicos malos” en las chicas. Estas mismas investigaciones demuestran que no existe un determinismo biológico hacia ese deseo, sino que es un aspecto estrictamente cultural. Es un deseo en el que han sido socializadas, recibiendo influencias de la sociedad convencional desde el momento mismo de su nacimiento. Y aquí, probablemente, encontramos el motivo por el que, a pesar de invertir esfuerzos en trabajar sobre la desigualdad, las cifras no son alentadoras. Puede que la causa esté tan arraigada en nuestra identidad cultural y social que no nos resulte sencillo verla. Pero la conclusión que podemos sacar es que nuestro objetivo deberá ser trabajar para cambiar esa cultura del deseo, y hacerlo desde que un bebé nace, desde que comienza a socializarse. Cambiar las cosas no es fácil pero, afortunadamente, sabemos que es mucho más sencillo cambiar un aspecto cultural, modificable en sí mismo, que un rasgo biológico, así que estamos de enhorabuena.
Gracias a estas investigaciones sabemos que no reduciremos la violencia de género mientras las chicas sigan deseando a ese “chico malo” que aparece en libros, películas, series, revistas… No lo haremos mientras los “chicos buenos”, esos que son igualitarios, esos que podemos englobar en lo que se ha venido a llamar nuevas masculinidades, no sean objeto de deseo y carezcan de atractivo para sus compañeras. Y al final de todo, como sustrato psicológico, encontramos un puntal sobre el que deberíamos construir la educación de nuestros chicos y chicas, ya sea en casa o en el colegio: la autoestima.
Las conductas opresoras de los chicos deseados no son más que una muestra de su necesidad de sentirse aceptados. Su seguridad está fuertemente fijada a esa capacidad de despertar la admiración en los demás a través de sus conductas, lo cual es un claro signo de que existe una carencia en su seguridad personal. Su sensación de valía personal proviene de “lo que hacen” y no de “lo que son” (de lo que sienten que son). Los chicos buenos, por otra parte, tampoco se sienten seguros, conocedores de que no son percibidos como atractivos, que jamás despertarán tanto deseo como esos otros compañeros, ni serán tan populares y admirados. Las chicas víctimas o potenciales víctimas tienen mayor probabilidad de serlo, e incluso de serlo en varias relaciones porque su autoestima también está dañada. Su inseguridad es la que les lleva a iniciar relaciones desiguales, opresoras, e incluso a repetir este patrón.
Por el contrario, una buena autoestima es la principal arma contra el machismo. La seguridad en uno mismo es la mejor prevención de cara a ser víctima y a ser agresor. Trabajar la seguridad de los chicos y las chicas desde el inicio mismo de la vida es la mejor inversión preventiva. Es la mejor garantía de que los chicos igualitarios se sentirán seguros y fuertes para defender sus ideas sin sentirse menospreciados, es la mejor garantía de que esa seguridad y valentía se convertirá en el mayor de los atractivos desde el punto de vista de las chicas y es la mejor garantía de que los “chicos malos”, esos que antes tenían éxito porque aparentaban una falsa seguridad, se vean en la necesidad de buscar otros comportamientos para ser aceptados, buscando el camino de la igualdad. 
Es un tema complejo, quizá suponga un cambio de visión sobre lo que normalmente solemos leer y escuchar sobre igualdad, pero gracias a la ciencia vamos teniendo cada vez más evidencias que nos hacen ser optimistas. Ahora sabemos que los esfuerzos no son en vano, sino que hay que completar lo que ya se viene haciendo en los centros con un cambio de visión, que de integrarse en las aulas y en la sociedad, prevendrá no solamente la violencia de género, sino cualquier forma de violencia y discriminación.
Se ha estudiado mucho sobre la autoestima, existen numerosas investigaciones que explican las bases cerebrales que la sustentan, así como su influencia en las conductas. En el campo de la neurociencia sabemos que esos comportamientos propios de los “chicos malos” tienen su origen en el sistema límbico, en la parte emocional de nuestro cerebro, a través de la excesiva  activación de una parte del mismo denominada amígdala, que reacciona  poniendo en marcha conductas de defensa exageradas e incongruentes con lo socialmente esperable. La causa de esa excesiva sensibilidad de la amígdala se encuentra un dolor emocional intenso derivado de una baja autoestima y falta de seguridad personal.
Por lo tanto, y siendo así las cosas, parece evidente cuál es el camino a explorar. Centrar nuestros esfuerzos en mejorar la autoestima y seguridad de nuestros hijos e hijas, de nuestro alumnado, sólo puede aportar beneficios vitales. Implica hacer cambios, dejarles tomar decisiones, apoyarles incondicionalmente, dejar de asumir las responsabilidades que les pertenecen a ellos… Pero la causa merece el esfuerzo, sin duda, porque una sociedad segura y verdaderamente igualitaria es, además de una fuente de tranquilidad y felicidad, una sociedad que avanza, al considerar a todos sus activos por igual, recogiendo las aportaciones de todos… y de todas. 
Hoy es un buen momento para empezar un cambio de mirada. 

viernes, 8 de mayo de 2015

REDES SOCIALES Y GÉNERO

El martes pasado  tuvimos una cita muy interesante con Raúl Diego sobre “Seguridad en el uso de redes sociales e internet”, en la que se abordaron temas de mucho interés para las familias. Se habló de recomendaciones, de lo importante que es  conocer el funcionamiento de las  redes sociales, se habló también de los peligros que tiene,  etc, pero sobre todo, se habló de la necesidad de educar a nuestros hijos e hijas para que hagan un buen usos de las mismas, más que negación o prohibición  en su uso, acompañamiento. Sí o sí, no podemos negarnos.
Al salir de la charla, tuvimos unos minutos de tertulia y surgió la pregunta o la reflexión de la diferencia en el uso de las redes sociales entre chicos y chicas, incluso alguien afirmó la existencia de mayores peligros para unas, que para otros, y me pareció un tema interesante sobre el que investigar,  escribir y reflexionar.
Es evidente que la tecnología, internet o las redes sociales, han cambiado la forma de comunicarnos, y especialmente entre los y las jóvenes. Aporta facilidad e inmediatez en la comunicación, pero también son un nuevo espacio de riesgo.
Se han hecho diferentes estudios sobre el usos de las redes sociales y género, y algunas de las conclusiones más significativas dicen que, en líneas generales,  los chicos reproducen en las redes sociales  los roles masculinos, prefieren no mostrarse en lo sentimental, prefieren no contar mucho sobre ellos mismos, y hacen un  uso  más instrumental, y  de ocio, frente a un uso más social.
Las chicas, en cambio, se mantienen más expuestas a través del relato de sus intimidades, las redes sociales se han convertido para ellas en un espacio íntimo y   una fuente fundamental en la construcción de su auto imagen y auto valoración, comparten más imágenes, más información personal,  búsqueda de relaciones afectivas, etc. Las chicas viven en las redes sociales un riesgo a ser acosadas y una vulnerabilidad mayor que los chicos, porque  se exponen más. Pero, ¿Cuál o cuáles son los  motivos de esa necesidad de exposición? 
Es importante que reflexiones sobre el por qué se producen esos comportamientos  e insistamos, como padres y madres, en educar y formar a nuestros hijos e hijas en aspectos relacionados con su autoestima, seguridad, autonomía, respeto, empatía, etc, y educar al margen de estereotipos, para todos los ámbitos de la vida ,claro, pero , en este caso, para  hacer un uso adecuado de las redes sociales , ya que, nuestras exposiciones, tendrán respuestas , y debemos preparar a quienes las dan y quienes las reciben. No hagas o digas algo en las redes sociales que no harías o dirías en tu vida real. Eso nos quedó claro en la charla.
En mi opinión, internet, o las redes sociales,  son herramientas demasiado poderosas que a veces ponemos en manos de personas que no están lo suficientemente maduras para usarlas. Hagamos un esfuerzo para, como madres y padres, conocerlas, y, por supuesto, saber utilizarlas. De esa forma ,estaremos en mejores condiciones de acompañar a quienes vienen detrás, pisando fuerte.

jueves, 30 de abril de 2015

CÓMO APRENDER A AMAR EN LA ESCUELA.

Adelantamos a hoy jueves la entrada de la semana, en la que os presento este  libro, especialmente recomendable para profesorado, madres y padres. Se titula  “Como aprender a amar en la escuela” y,está escrito por varias personas del ámbito educativo y social, y editado por Mº Dolores Renau.


A lo largo de sus 10 capítulos, habla sobre los sentimientos y  las emociones, sobre la amistad, modelos de la adolescencia, educación de los hombres para la igualdad, prevención de la violencia, en definitiva, temas muy interesantes y para mí, un libro muy recomendable para cualquier persona.
Os dejo aquí un pequeño resumen que el propio libro recoge:

La escuela debe ser el lugar donde niños y niñas han aprendido a identificar los sentimientos propios y ajenos, valorar y gestionar las diferencias de los demás, para así eliminar el dominio de un sexo sobre otro y la violencia que se deriva de este modelo tan profundamente arraigado en nuestras sociedades. Tanto la misma práctica de los profesores como los últimos estudios científicos han destacado la importancia que tiene la escuela en el desarrollo de los sentimientos, la forma de entender la convivencia y las actitudes ante las diferencias, sobre todo las de género. De ahí que la práctica pedagógica haya puesto de relieve la importancia de enseñar a amar en la escuela, de desarrollar la capacidad de respeto, empatía y diálogo, y la de resolver los conflictos de forma negociada evitando el uso de la violencia, ya desde los primeros años.

Nada más, este libro le podéis encontrar , como el resto, en la biblioteca del centro.